jueves, 29 de diciembre de 2011

El Reino de los Cielos se hace fuerza...

Rev. José Arturo Soto

“Desde los días de Juan el Bautista hasta ahora, el reino de los cielos sufre violencia, y los violentos lo arrebatan”(RV 1960).
En otra versión leemos: “El reino de los cielos se hace fuerza, y los valientes lo arrebatan”(RV 1909).

“Mientras ellos se iban, comenzó Jesús a decir de Juan a la gente: ¿Qué salisteis a ver al desierto? ¿Una caña sacudida por el viento? ¿O qué salisteis a ver? ¿A un hombre cubierto de vestiduras delicadas? He aquí, los que llevan vestiduras delicadas, en las casas de los reyes están. Pero ¿qué salisteis a ver? ¿A un profeta? Sí, os digo, y más que profeta. Porque éste es de quien está escrito: He aquí, yo envío mi mensajero delante de tu faz, el cual preparará tu camino delante de ti. De cierto os digo: Entre los que nacen de mujer no se ha levantado otro mayor que Juan el Bautista; pero el más pequeño en el reino de los cielos, mayor es que él. Desde los días de Juan el Bautista hasta ahora, el reino de los cielos sufre violencia, y los violentos lo arrebatan”, Mateo 11:7-12.

El mensaje del reino de los cielos es una medicina violenta, en el Evangelio de Mateo leemos: “Desde los días de Juan el Bautista hasta ahora, el reino de los cielos sufre violencia, y los violentos lo arrebatan”(Reina-Valera 1960); en otra versión leemos: “El reino de los cielos se hace fuerza, y los valientes lo arrebatan”(Reina-Valera 1909).Es un mismo sentir estas dos versiones, una la versión del 1909 y otra la del 1960 pero ambas nos presentan un tipo de violencia que es positiva, que es contra lo negativo, contra las fuerzas del mal, contra el usurpador que ha hay en la tierra, contra el peor dictador que hay sobre el universo, que se llama Satanás, y a través de sus diferentes medios y recursos con los que él cuenta ha logrado y sigue tratando de completar su obra maligna, destruyendo día a día la humanidad.

Cada vez son nuevos los inventos que el diablo hace y no hay recurso humano que pueda detenerlo. La educación es buena para darnos grandes profesionales, muy capaces en su trabajo; pero no puede dar profesionales dignos, nobles, honrados e incorruptibles. Cualquier actividad justa y noble en esta tierra puede ser desarrollada sobre principios justos, sobre principios espirituales, en los cuales rige el temor de Dios y nadie debe pensar que por mantener esos principios entonces dejará de ser un buen funcionario o un buen profesional. Lo que quiere el diablo es inculcar la corrupción que alcanza todos los estratos sociales sin respetar si tiene educación o no, si tiene aval financiero o no, si tiene riquezas o no, aun si tiene religión o no, porque tampoco es la religión la solución que la humanidad necesita. No se trata de religión, se trata de una experiencia real y personal con el Hijo de Dios, con nuestro Señor Jesucristo.

¿Cuál es el arma con el que cuenta la Iglesia? Es el “Evangelio, porque es poder de Dios para salvación a todo aquel que cree” (Romanos 1:16); y no decimos esto por simple retórica, mucho menos por ficción, ¡no!, esto es una realidad. A través de la historia se ha comprobado que cuando un pueblo abraza la fe verdadera en el Dios Omnipotente, ese pueblo es transformado positivamente.

Por ejemplo entre los siglos XVI y XIX en Europa donde naciones enteras abrazaron el Evangelio la sociedad fue transformada. En ese tiempo se cerraron losprostíbulos, porque escaseaban los clientes; se cerraron las cantinas, ya no había gente sedienta de licor; se cerraron los centros de corrupción y de depravación, no había libertinos; ahora la gente tenía otra forma de regocijarse, que no era el pecado; los jueces descansaron, los sistemas judiciales y legales entraron en un tiempo de paz y de tranquilidad; se dice que hasta los burros entendieron que había un cambio en la sociedad porque ya no eran castigados ni azotados como antes; este Evangelio es transformador, este Evangelio “es poder de Dios”.

La Biblianos dice que hubo un precursor de Jesús llamado Juan el Bautista, él tenía la misión de preparar el camino de Cristo. Mucha gente quiso poner los ojos en Juan, leemos en la Biblia: “Como el pueblo estaba en expectativa, preguntándose todos en sus corazones si acaso Juan sería el Cristo, respondió Juan, diciendo a todos: Yo a la verdad os bautizo en agua; pero viene uno más poderoso que yo, de quien no soy digno de desatar la correa de su calzado; Él os bautizará en Espíritu Santo y fuego”, Lucas 3:15-16.

Y cuando Juan vio a Jesús en las márgenes del río Jordán, que venía a él, lo presentó a la multitud y dijo: “He aquí el cordero de Dios, que quita el pecado del mundo”, Juan 1:29. Juan el Bautista introdujo al Señor en la escena de Israel. La Biblia nos dice que cayó preso por mano de Herodes y estando en la cárcel mandó a dos de sus discípulos, para preguntarle a Jesús:“¿Eres tú aquel que había de venir, o esperaremos a otro?”, Mateo 11:3.

En medio de la prueba Juan se tambaleó un poquito, ahora se encontraba preso, pero quería estar seguro si Jesús era el Mesías. Recordemos que para la mente judía el Mesías era símbolo de liberación, y en ese tiempo, de la opresión de Roma; no solamente se relacionaba con lo espiritual y profético, sino también con una liberación política; pues Israel era una colonia romana en aquel tiempo y estaba subyugada por un imperio foráneo. Por lo tanto, la percepción de un judío respecto al Reino de los Cielos era una percepción combinada de muchos sentimientos y esperanzas, por eso quería estar seguro.

La Biblia dice que: “Respondiendo Jesús, les dijo: Id, y haced saber a Juan las cosas que oís y veis. Los ciegos ven, los cojos andan, los leprosos son limpiados, los sordos oyen, los muertos son resucitados, y a los pobres es anunciado el Evangelio; y bienaventurado es el que no halle tropiezo en mí”, Mateo 11:4-6. Tenía que cambiar su percepción y de hecho cambió.

El Evangelio de Cristo no es un movimiento político, la política tiene su lugar en los esquemas humanos y todos sabemos cuál es la mejor línea. Dios nos da la facultad de mirar, observar, examinar y escoger; eso es bueno, pero tampoco la política puede resolver el problema espiritual de la humanidad, el único que puede hacer esto es el que dijo: “Yo soy el camino, y la verdad, y la vida; nadie viene al Padre, sino por mí”, Juan 14:6.

Hablando de Jesús el libro de los Hechos nos dice: “Y en ningún otro hay salvación; porque no hay otro nombre bajo el cielo, dado a los hombres, en que podamos ser salvos”, Hechos 4:12. Por eso el Señor quiso cambiar esa percepción y le mandó el mensaje objetivo a Juan el Bautista y luego habló otras cosas ponderando el ministerio eficaz de este gran profeta de Dios.

Juan el Bautista tenía unos meses de estar ministrando en Israel, pero había producido una revolución espiritual. Todos en Israel sabían que Juan el Bautista era un gran hombre de Dios, por eso Jesús habló acerca de Juan y les dice: “Pero ¿qué salisteis a ver? ¿A un profeta? Sí, os digo, y más que profeta…” (Mateo 11:9-10), le dice a la multitud que Juan era el precursor del Mesías, del ungido, lo cual le daba un privilegio inigualable porque ningún profeta se imaginó nunca tener tan grande privilegio como el que tuvo Juan. Jesús agregó de él: “De cierto os digo: Entre los que nacen de mujer no se ha levantado otro mayor que Juan el Bautista…” (Mateo 11:11).

Envuelto en esta referencia ministerial de un trabajo tan eficaz y tan poderoso como el de Juan el Bautista, es que Jesús establece este pasaje: “Desde los días de Juan el Bautista hasta ahora, el reino de los cielos sufre violencia, y los violentos lo arrebatan”,Mateo 11:12. El ministerio de Juan se había iniciado unos meses atrás, realmente no era un ministerio de mucho tiempo, sin embargo, había hecho un trabajo tal que todo el mundo fue despertado espiritualmente. Dios quiera que el mensaje que se está predicando pueda despertar a miles y miles de vidas, para que sepan y entiendan que hay algo más valioso que las riquezas materiales, que hay algo mejor que lo que el mundo puede ofrecer, y es la gloria eterna con Dios. “Porque ¿qué aprovechará al hombre si ganare todo el mundo, y perdiere su alma?”, Marcos 8:36, dijo el Señor.

El mensaje de Juan era un mensaje penetrante, era el mensaje que sembraba la semilla, el fundamento del Evangelio antes de que empezara a predicar Jesús de Nazaret; ¿penetrante por qué? Porque cuando se dirigía a las multitudes, cuando hablaba a la gente en el desierto, les decía: “Arrepentíos, porque el reino de los cielos se ha acercado”, Mateo 3:2. “Al ver él muchos de los fariseos y de los saduceos, venían a su bautismo, les decía: “¡Generación de víboras! ¿Quién os enseñó a huir de la ira venidera? Haced, pues frutos dignos de arrepentimiento”, Mateo 3:7-8; los fariseos y los saduceos eran moralistas y religiosos, sin una verdadera experiencia con Dios y a ellos Juan el Bautista les daba el mensaje.

En una ocasión Juan se encontró con Herodes, y tal vez Herodes pensó que Juan iba a besar su anillo y le iba a ser una extensa reverencia, pero Juan lo miró y le dijo al rey Herodes: “No te es lícito tener la mujer de tu hermano” (Marcos 6:18), en otras palabras le dijo que era un adúltero.

Juan el Bautista era una persona que predicaba un mensaje poco popular, pero la multitud sedienta de Dios lo seguía, porque la gente sabe que la medicina de Dios es la que sana de verdad. La gente entiende el mensaje de Dios, sólo tiene que abrir una ventanita de fe; el racionalista no, el racionalista quiere buscarle una respuesta o una razón negativa a todo lo que sale del mensaje de Dios.

Cuando le predicó a Herodes, de hecho, ese mensaje le costó la libertad, fue puesto preso y poco tiempo después fue indignamente juzgado y decapitado. Pero Juan el Bautista no perdió la batalla, como no la perdió Pablo cuando fue decapitado también, esa espada se levantó para romper cadenas, para romper el candado de un alma libre que sabía que su redentor vive y que después de salir de esta tierra hay un lugar mejor para aquellos que son fieles, porque el Señor honra a sus siervos y honra la fe de aquel que deposita su confianza en el Señor.

Jesús dijo:“Desde los días de Juan el Bautista hasta ahora, el reino de los cielos sufre violencia, y los violentos lo arrebatan”,Mateo 11:12.La palabra “el reino de los cielos” no solamente se refiere a la iglesia, más bien a todo el imperio donde Dios gobierna, acordémonos de que el reino de los cielos es presentado varias veces en la Palabra a través de parábolas, como un conglomerado donde al final tienen que ponerse unos a un lado y otros para otro lado, unos serán justificados y otros serán condenados. Por ejemplo, el reino de los cielos, dice la Escritura, es semejante a diez vírgenes: cinco vírgenes eran prudentes y cinco insensatas; cinco se prepararon porque entendieron que este es un mensaje verdadero y se entregaron a la obediencia a Dios; y cinco eran insensatas, las que no se prepararon, por lo tanto no entraron. Llegará un momento en que el Señor, no el hombre, tendrá que escoger a unos y a otros no.

El reino de los cielos es toda la nómina de los que oyen y abrazan el Evangelio. Sin duda el reino de Cristo es aquel que no tiene el fundamento en este mundo. Cuando “Pilato le preguntó (a Jesús) diciendo: ¿Eres tú el Rey de los judíos? Y respondiéndole Él, dijo: Tú lo dices” (Lucas 23:3); agrega el Señor: “Mi reino no es de este mundo” (Juan 18:36); a Pilato no le interesó tanto este momento, tuvo la oportunidad, estuvo allí con el Señor, con el dador de la vida, pero no lo aprovechó.

“El reino de los cielos se hace fuerza, y sólo los violentos lo arrebatan”, hay fuerza allí. La Biblia nos habla de una mujer extranjera que buscó a Jesús, leemos: “Y he aquí una mujer cananea que había salido de aquella región clamaba, diciéndole: ¡Señor, Hijo de David, ten misericordia de mí! Mi hija es gravemente atormentada por un demonio. Pero Jesús no le respondió palabra. Entonces acercándose sus discípulos, le rogaron, diciendo: Despídela, pues da voces tras nosotros. Él respondiendo, dijo: No soy enviado sino a las ovejas perdidas de la casa de Israel. Entonces ella vino y se postró ante Él, diciendo: ¡Señor, socórreme! Respondiendo Él, dijo: No está bien tomar el pan de los hijos, y echarlo a los perrillos. Y ella dijo: Sí, Señor; pero aun los perrillos comen de las migajas que caen de la mesa de sus amos. Entonces respondiendo Jesús, dijo: Oh mujer, grande es tu fe; hágase contigo como quieres. Y su hija fue sanada desde aquella hora” (Mateo 15:22-28).

Jesús se interesó por la familia, la Biblia nos habla de la hija de Jairo que estaba agonizando pero luego murió. Jairo, un hombre importante tenía enferma también su hija, y le rogó al Señor que entrase a su casa; en el camino lo detienen a Jesús otras necesidades. Y mientras aún hablaba vienen de la casa de Jairo, diciendo: “Tu hija ha muerto”, pero Jesús le dice: “No temas, cree solamente” (Marcos 5:21-23, 35-36). Jairo un padre que necesitaba que su hija sea sanada de una terrible enfermedad, ahora se entera de su muerte, en medio de esa mala noticia Jesús le dice: “Cree solamente”. Cuando llega a la casa del principal el Señor la resucita, si Él pudo resucitar un muerto también puede levantar y curar las heridas que hay en las familias.

Esta gente era violenta en la fe como aquella mujer que vio la multitud y dijo: “¿Cómo llego donde Él? No hay forma”. Pero ella dice: “¡Voy a tratar de llegar!” Y se arrastró por entre la multitud y cayó al piso con toda probabilidad. Una mujer con flujo de sangre por doce años, una mujer debilitada por la enfermedad, totalmente anémica sin duda alguna, una mujer que no tenía esperanzas porque todo lo había gastado tratando de curarse pero no había podido, sin embargo dice: “Si tocare tan solamente el borde de su vestidura, yo sé que seré sana”.

Tuvo que arrastrarse porque esa mujer luchó con muchos hasta tocar el borde del manto de Jesús, en ese momento el flujo de su sangre cesó, ella se dio cuenta y Jesús también, por eso Jesús dijo: “¿Quién es el que me ha tocado?”; los discípulos le dijeron: “Maestro, la multitud te aprieta y oprime, y dices: “¿Quién es el que me ha tocado?” El Señor repitió: “Alguien me ha tocado; porque yo he conocido que ha salido poder de mí”. Lo que quería el Señor era que ese testimonio se hiciera público, para que no sólo hubiera sanidad, sino también salvación; por eso, cuando ella temerosa dijo: “Señor, yo fui la que te tocó, y cuando te toqué fui sana”, y el Señor le dijo: “Hija, tu fe te ha hecho salva; ve en paz, y queda sana de tu azote” (Marcos 5:25-34; Lucas 8:43-48).

Estos de quienes hemos hablado son los violentos en la fe, la Biblia dice que: “Sólo los violentos, sólo los valientes arrebatan el reino de los cielos”. Los cobardes no podrán, los pusilánimes no podrán, los temerosos no podrán, la gente que le tiene miedo a lo que diga el abuelo o qué dirá la abuela, o qué dirá el amigo o el patrón; estos no son violentos o valientes en este reino. ¿Sabe que también existen casos así? Una vez “vino un escriba y le dijo: Maestro, te seguiré adondequiera que vayas” (Mateo 8:19); estaba pensando que Jesús tenía mucho dinero, pero Jesús le dijo: “Las zorras tienen guaridas, y las aves del cielo nidos, mas el Hijo del Hombre no tiene dónde recostar su cabeza” (v.20); como diciéndole: “De lo que vienes a buscar, no hay”.

Un persona vino también y le dijo: “Señor, ¿son pocos los que se salvan?” (Lucas 13:23), es una pregunta que todavía retumba hoy; el Señor no le dio números, ni le dijo si o no, lo miró y le dijo: Esforzaos a entrar al reino por la puerta angosta; porque os digo que muchos procurarán entrar, y no podrán; en otro pasaje leemos:“Entrad por la puerta estrecha; porque ancha es la puerta, y espacioso el camino que lleva a la perdición, y muchos son los que entran por ella; porque estrecha es la puerta, y angosto el camino que lleva a la vida, y pocos son los que la hallan”, Mateo 7:13-14.

Un joven rico le preguntó: “Maestro bueno, ¿qué haré para heredar la vida eterna? Jesús le dijo: ¿Por qué me llamas bueno? Ninguno hay bueno, sino sólo, Dios. Los mandamientos sabes: No adulteres. No mates… entonces, respondiendo le dijo: Maestro, todo lo he guardado desde mi juventud. Entonces Jesús… le dijo: Una cosa te falta: anda, vende todo lo que tienes, y dalo a los pobres, y tendrás tesoro en el cielo; y ven. Sígueme, tomando tu cruz”, Marcos 10:17-21. No era tan valiente como para arrebatar el reino de Dios, ahí está la oferta del cielo; pero hay que ser violento, hay que correr y arrebatar, y caminar con ese regalo que Dios te ha dado.

A sus discípulos el Señor les dijo: “Ninguno que poniendo su mano en el arado mira hacia atrás, es apto para el reino de Dios”, Lucas 9:62. También les dijo: “De cierto os digo, que no hay nadie que haya dejado casa, o padres, o hermanos, o mujer, o hijos, por el reino de Dios”, Lucas 18:29; fueron palabras muy serias. El Evangelio es una medicina que a veces puede saber amarga al paladar, pero es la medicina de Dios la que cura el alma.

Esos son los violentos que arrebatan el reino y se quedan con él. Como Leví, que es Mateo, cuando el Señor lo llamó, y era el jefe de los publicanos, que eran los cobradores de impuestos; imagínenselo, tal vez con una oficina rústica al lado de la calle, viendo pasar la gente, porque tenían que pagar los impuestos para Roma y cobraba algo más para quedarse con aquello, y por eso se había enriquecido, por lo tanto era una persona aborrecida por el pueblo judío. Cuando Jesús pasó por ahí, lo miró “y le dijo: Sígueme” (Lucas 5:27b). Y esa palabra fue como un taladro que se metió en el corazón de Mateo, imagínese la batalla que se ha de haber producido en él. Jesús estaba esperando una respuesta inmediata, entonces Leví no pudo resistirse, su voluntad se hizo mil pedazos, y la Biblia dice: “Y dejándolo todo, se levantó y le siguió” (Lucas 5:28).

Otros violentos como “Pedro, y Andrés su hermano, que echaban la red en el mar; porque eran pescadores. Y les dijo: Venid en pos de mí, y os haré pescadores de hombres. Ellos entonces, dejando al instante las redes, le siguieron”, Mateo 4:18-20. Ahí está el Señor esperando, cuando Él llama no hay disyuntiva, hay que obedecer, porque ese es el camino de la victoria; por eso Pedro y su hermano se levantaron y dejando al instante las redes le siguieron a Jesús el resto de su vida.

Hermanos míos estos son ejemplos de lo que es violencia espiritual, Dios lo llama a hacer una decisión, Dios quiere que sea ahora, hágalo por usted y por su familia, como dice la Biblia: “Cree en el Señor Jesucristo, y serás salvo, tú y toda tu casa” (Hechos 16:31). ¿Quieres llevar una bendición a tu casa? Acepta a Jesucristo como tu único y suficiente Salvador.

Este es el mensaje de Dios para tu vida, que es la medicina de Dios para tu vida. Te decimos que: “El reino de los cielos se hace fuerza, y sólo los valientes lo arrebatan”.

Jóvenes limeños fueron alcanzados por el poder de Dios


Miles de jóvenes abarrotaron templo en la ciudad de Lima para asistir al programa de televisión, Respuesta Pastoral, que se trasmitió en vivo para el mundo entero. Dicho programa fue transmitido por radio, televisión e internet.
El miércoles 29 de junio de 2011 miles de jóvenes se dieron cita, desde tempranas horas, para asistir al programa Respuesta Pastoral que se transmitió en vivo por radio, televisión e internet desde el Templo Central del Movimiento Misionero Mundial, en Lima.

Este programa de preguntas y respuestas, transmitido a través de la señal de Bethel Televisión, permite participar al televidente u oyente con una serie de preguntas que luego son respondidas de acuerdo al sabio consejo de la Palabra de Dios y la experiencia de muchos años en el servicio a Dios.

Los conductores del programa, Respuesta Pastoral, Rev. Rodolfo González Cruz y su esposa, la misionera Rita Vázquez, saludaron a la audiencia y manifestaron lo alegres que se sentían por encontrar a jóvenes valientes, decididos a seguir las pisadas del Maestro.

Al inicio se dio lectura de la Palabra de Dios, en el libro de Éxodo capítulo 19, versículos 5 y 6, alentando a los oyentes al decir: “Nosotros seremos cabezas de naciones por la luz de la Palabra de Dios”.

Posteriormente, se realizaron una serie de preguntas que se realizaron vía telefónica y de manera escrita. Había muchas inquietudes entre los presentes, que fueron respondidas conforme a cada necesidad.

Mi Compromiso es Su Voluntad

Rev. Jorge Álvarez

Tenemos que definirnos con quién nos hemos comprometido, y si realmente estamos comprometidos con la voluntad de Dios.
“Y Jesús les respondió: Mi Padre hasta ahora trabaja, y yo trabajo”(Juan 5:17). “Respondió entonces Jesús, y les dijo: De cierto, de cierto os digo: No puede el Hijo hacer nada por sí mismo, sino lo que ve hacer al Padre; porque todo lo que el Padre hace, también lo hace el Hijo igualmente. Porque el Padre ama al Hijo, y le muestra todas las cosas que Él hace; y mayores obras que estas le mostrará, de modo que vosotros os maravilléis”(Juan 5:19-20).
Un compromiso es un convenio entre dos personas o más. Puede ser una obligación contraída, puede ser una palabra dada, o una palabra inaudible (que no se puede oír). Tenemos que definirnos con quién nos hemos comprometido, y si realmente estamos comprometidos con la voluntad de Dios. Un compromiso definido se enfoca en metas específicas, y si hay disposición enfrentaremos toda dificultad que se presente, manteniéndonos firmes en este compromiso.
No es solamente conocerla, sino que hay que hacer un compromiso con la voluntad de Dios. Cuando estamos en un compromiso con la voluntad de Dios, nos sentimos agradecidos, nos sentimos complacidos, satisfechos y hasta realizados, y nuestra ofrenda es agradable a Dios. El compromiso es una entrega total, es un desprendimiento de todo nuestro ser poniéndolo a los pies y al servicio de nuestro Dios.
A través del compromiso alcanzamos experiencia, nos desarrollamos, somos perfeccionados en el Señor. Por nuestra naturaleza queremos que la actividad sea regulada por la condiciones de nuestra propia vida, y que Dios esté sometido a nosotros. Para conocer la voluntad de Dios es necesario conocer lo que Él está haciendo, entonces veremos lo que se debe hacer. Si no conocemos lo que Dios está haciendo estaremos desubicados, desorientados, y no veremos lo que Él quiere hacer o lo que deberíamos hacer.
“Y JESÚS LES RESPONDIÓ: MI PADRE HASTA AHORA TRABAJA, Y YO TRABAJO”, Juan 5:17.
La Biblia revela que Dios trabaja, Él siempre está en acción. El que está en el Movimiento Misionero Mundial no está trancado, sus pies se mueven, sus manos se ejercitan. Esto es Movimiento, esto es trabajo, es acción, hay que moverse. Cristo tiene un compromiso: si mi Padre trabaja, yo tengo que trabajar; tenemos aquí el ejemplo más grande de trabajo.Esto es un compromiso delante de Dios por eso tenemos que conectarnos, tenemos que activarnos.
El Señor le dijo a esta Obra:“Será un movimiento para los postreros días”.Si somos Movimiento tenemos que avanzar en el Señor, aquí hay una rueda que está corriendo y el que se salga de la rueda se va a quedar atrás. Esta Obra se ha desarrollado porque ha habido movimiento, si no se hubieran movido, no se hubieran abierto las puertas. El Señor necesita trabajadores, necesita gente aguerrida, gente voluntaria que entre en la voluntad del Señor.
Escuché el testimonio de una hermana que desde Puerto Rico se había conectado con los Estados Unidos para llevar Biblias a la República Popular de China, una nación comunista. Para esto se movilizaron con varias cajas para llegar donde una familia, todo esto era muy riesgoso. Esas Biblias llegaron a esa familia, había entonces que trabajar. Esa familia emprendió la labor y con la ayuda de sus dos jóvenes hijos llevarían el cargamento para repartirlas por todo lugar. Les podía costar la vida a los jóvenes, pero estaban tan firmes, porque estaban comprometidos con la voluntad de Dios. La madre y el padre les dijeron:“Hijos, vamos a orar intensamente por ustedes y si mueren nosotros seguiremos, y luego encontraremos gente que nos ayude”. Se necesita gente comprometida en la voluntad de Dios.
“JESÚS DIJO:DE CIERTO, DE CIERTO OS DIGO: NO PUEDE EL HIJO HACER NADA POR SÍ MISMO…”, Juan 5:19.
Tenemos personajes en la Biblia que se ubicaron en el compromiso con Dios para poder  realizar la obra. Jesús dijo: Yo no hago nada por voluntad propia, no hago lo que se me antoje o lo que me guste.
La Biblia nos habla de un joven llamado José, no hizo nada por voluntad propia, era un joven temeroso de Dios, amaba a Dios sobre todas las cosas. José entendía que era un compromiso con la voluntad de Dios, y tenía que entrar en la acción del Señor. Sus hermanos le aborrecían, y por eso lo tiraron en una cisterna, quisieron matarlo, pero luego lo vendieron como esclavo.
Cuando José fue a dar a la casa de Potifar, allí trataron de atentar contra él, pero cuando se tiene un compromiso con la voluntad con Dios no cedemos a la tentación. Le quitaron el manto y se quedó desnudo, pero siguió corriendo y dijo:¡Yo tengo un compromiso con Dios! Lo llevaron a la cárcel, estaba preso. Pero llegará la hora de ser usado y ser instrumento en las manos de Dios. Amado no te apresures, espera en Él, Dios está moldeando tu carácter, está moldeando tu vida´;hay que esperar todavía y no pienses que eres improductivo.
José empezó a los 17 años y tuvo que esperar para salvar a la gente de una severa hambruna. Llegó el momento de la revelación (Dios le hizo entender a José que venía una escasez) y llegó el momento de Dios en su vida para trabajar. José era un joven comprometido, necesitamos que se comprometan con la voluntad de Dios, Él se les va a revelar y serán usados para salvación, serán instrumentos en las manos de Dios, va a llegar ese momento.
Tenemos también a Ester que no actuaba por voluntad propia. Dios hizo que la joven Ester llegara al palacio real porque quería salvar a Su pueblo de una masacre, que era a gran escala. El edicto estaba firmado, todo apuntaba contra el pueblo de Dios.Aquel malvado Amán estaba haciendo bien su maquiavélico trabajo, pero él no sabía que había un Dios todopoderoso que intercepta los planes y propósitos del diablo.
Ester, no sabía para qué había llegado a palacio, había llegado no por casualidad, sino por la voluntad de Dios, conforme a los propósitos de Dios. Mardoqueo (su tío) le manifestó a Ester que se había firmado un edicto para matar a todos los judíos, y le dijo: “¿Y quién sabe si para esta hora has llegado al reino?” (Ester 4:14b).
“Aconteció que al tercer día se vistió Ester su vestido real, y entró en el patio interior de la casa del rey, enfrente del aposento del rey; y estaba el rey sentado en su trono en el aposento real, enfrente de la puerta del aposento. Y cuando vio a la reina Ester que estaba en el patio, ella obtuvo gracia ante sus ojos; y el rey extendió a Ester el cetro de oro que tenía en la mano. Entonces vino Ester y tocó la punta del cetro. Dijo el rey: ¿Qué tienes, reina Ester, y cuál es tu petición? Hasta la mitad del reino se te dará”(Ester 5:1-3).
Antes de entrar a una corte real para hablar con el rey hay que seguir ciertos pasos:
1.-Para presentarse al rey hay que estar vestidos adecuadamente, esto era un requisito. La Palabra pide que nosotros tengamos una vestimenta, que sea con toda honestidad, con toda limpieza, y que no estemos provocando y que se demuestre lo que hay por dentro, porque cuando hay compromiso tenemos que cambiar hasta la ropa, tenemos que cambiar todo.
2.-Había una forma correcta de saludar a los monarcas. Tenía que rendirse una pleitesía, tenía que inclinarse, tenía que postrarse. Les enseñaban cómo tenían que doblarse, y nosotros tenemos que aprender a humillarnos delante de nuestro Rey. Era conveniente que ella pudiera expresar las palabras adecuadas, y tenía que hacerlo como una petición.
3.-Ester fue enseñada en todas las etiquetas de la corte.Había un orden que ella aprendió. Hay que tener respeto, cortesía y reverencia ante el Rey Todopoderoso. Cuando la reina Ester entró al patio interior el rey la vio, y la recibió. Ella obtuvo gracia ante los ojos del rey. Sabemos que el rey estaba con su cetro y si en el caso de que vinieran gritando, pataleando y diciendo lo que querían, entonces si el rey quería extendía el cetro de oro dando la aprobación; pero si el rey no extendía el cetro no había aprobación. Pero aquí él extendió el cetro y luego le “dijo el rey: ¿Qué tienes, reina Ester, y cuál es tu petición? Hasta la mitad del reino se te dará” ¡pide, pide!¡Iglesia debes saber que el cetro está extendido!
Aquí encontramos que ni Ester, ni muchos hombres de Dios hicieron nada por su propia voluntad. Necesitamos obreros que se sujeten, que se sometan; porque en la voluntad de Dios hay sujeción, hay sometimiento.
“NO PUEDE EL HIJO HACER NADA POR SÍ MISMO, SINO LO QUE VE HACER AL PADRE; PORQUE TODO LO QUE EL PADRE HACE, TAMBIÉN LO HACE EL HIJO IGUALMENTE”, Juan 5:19.
Lo que observa al Padre, también el Hijo lo hace para entrar en esa voluntad. Hay que detenerse a observar, hay que abrir ese sentido espiritual. No podemos estar con los ojos cerrados, los siervos tienen que estar en disposición de hacer Su voluntad. El siervo no le puede decir al amo qué clase de trabajo tiene que hacer, aquí el Señor no quiere escuchar del siervo qué es lo que quiere hacer.Haz lo que te dice el Señor, el siervo está para obedecer, está para cumplir, su compromiso es con la voluntad de Dios.
Hay que esperar las instrucciones del Señor. El tiempo de espera nos da crecimiento, nos desarrolla, nos capacita, moldea nuestro carácter. Tenemos que aprender a esperar el momento de Dios y no tratar de ir a la carrera, porque cuando todo lo llevamos siempre a la carrera no podemos ver las cosas que Dios quiere hacer en nuestra vida. Tenemos que observar qué está haciendo el Padre, para luego hacerlo.
Ahora todo lo que el Padre hace, también lo hace el Hijo igualmente. Tenemos que poner la vista en Él, la vista en Su Palabra, tenemos que desarrollarnos en las Escrituras, en la lectura de la Biblia, tenemos que buscar crecer. No emprendamos a hacer algo fuera de lo que Él quiere, lo que Él está haciendo eso hagamos.
Moisés envió doce espías para reconocer Canaán. Se les había dicho “a la tierra que yo les doy” (Josué 1:2b), fíjese que no se les está diciendo que van a ir a una tierra para ver si es buena, sino “a la tierra que yo les doy”, allí hay una promesa. Estos eran los siervos escogidos, los doce iban a explorar y tenían que regresar con un informe. Los doce vieron lo mismo, sin embargo, vemos que diez vinieron con un informe distinto al que tenían los otros dos, Josué y Caleb. Qué diferente es cuando la persona que no tiene compromiso con la voluntad de Dios, no ve la grandeza, no ve el poder, lo que ve es la grandeza humana, le temen a las cosas que le rodean y se siente débil, se siente flojo.
Diez de ellos dijeron:¡No podemos subir contra el pueblo porque es más fuerte que nosotros y sus habitantes son gigantes, y nosotros somos débiles!Qué triste cuando nos desviamos del compromiso con la voluntad de Dios, y no vemos la fuerza de Dios y sólo vemos la fuerza humana, la debilidad humana. No estaban viendo al que los había enviado. El diablo no podrá contra la iglesia fuerte del Señor, el diablo no podrá contra aquellos que están comprometidos  con la voluntad de Dios.
“PORQUE EL PADRE AMA AL HIJO”, Juan 5:20.
“Dios es amor”(1 Juan 4:16), Dios ama y lo hace en forma perfecta y no fingida. Él nunca actuará en contra de su naturaleza. “Jesús le dijo:Yo soy el camino, y la verdad, y la vida…” (Juan 14:6). En Lucas 9:23, leemos: “Si alguno quiere venir en pos de mí, niéguese a sí mismo…”,esto es quebrantar su voluntad; luego dice“tome su cruz cada día, y sígame”, y esto no es llevar una cruz cargada, porque si hubiera sido así, ese mensaje de Cristo hubiera fracasado. El tomar la cruz significa la muerte, significa sacrificio, significa entrega total, significa no renunciar al compromiso. Cristo llegó hasta el final en su compromiso, porque quería salvar a un pueblo derramando su sangre en la cruz del calvario.
“PORQUE EL PADRE AMA AL HIJO, Y LE MUESTRA TODAS LAS COSAS QUE ÉL HACE”, Juan 5:20.
La revelación de Dios nos muestra lo que Él está haciendo. Por eso venimos buscando de Dios, porque esta obra se mueve en dirección a la revelación de Dios y Él va abriendo y vamos caminando hacia delante y no hay nada que nos detenga, porque Dios conoce los límites exactos de nuestro compromiso con Su voluntad. “Dios es nuestro amparo y fortaleza, nuestro pronto auxilio en las tribulaciones”(Salmo 46:1).
“Él(Pedro) le dijo: Señor, dispuesto estoy a ir contigo no sólo a la cárcel, sino también a la muerte”(Lucas 22:33). Pedro creía que sabía más que el Señor, porque no vemos en su vida un compromiso real, la vida de Pedro estaba controlada por sí mismo. La Psicología dice que la confianza en sí mismo es el resultado del yo. Hay mucha tendencia a confiar en sí mismo, salirnos de la voluntad de Dios y no entrar en compromiso.
“A unos que confiaban en sí mismos como justos, y menospreciaban a los otros, dijo también esta parábola: Dos hombres subieron al templo a orar: uno era fariseo, y el otro publicano. El fariseo, puesto en pie, oraba consigo mismo de esta manera: Dios, te doy gracias porque no soy como los otros hombres, ladrones, injustos, adúlteros, ni aun como este publicano; ayuno dos veces a la semana, doy diezmos de todo lo que gano. Mas el publicano, estando lejos, no quería ni aun alzar los ojos al cielo, sino que se golpeaba el pecho, diciendo: Dios, sé propicio a mí, pecador. Os digo que éste descendió a su casa justificado antes que el otro; porque cualquiera que se enaltece, será humillado; y el que se humilla será enaltecido”(Lucas 18:9-14).
Cuando vemos la oración del publicano y del fariseo notamos que la del publicano es humilde, sincera y evidenciaba su arrepentimiento; pero la oración del fariseo tenía excesivo uso del yo y no era sincero. Necesitamos gente sincera, que salga del yo, que no sea para demostrar, para aparentar, por eso hay que entrar en el lente de Dios y ver lo que Él tiene y quiere, esto es ver lo que Él nos está mostrando.
“Y se levantó de mañana y salió el que servía al varón de Dios, y he aquí el ejército que tenía sitiada la ciudad, con gente de a caballo y carros. Entonces su criado le dijo: ¡Ah, señor mío! ¿qué haremos? Él le dijo: No tengas miedo, porque más son los que están con nosotros que los que están con ellos. Y oró Eliseo, y dijo: Te ruego, oh Jehová, que abras sus ojos para que vea. Entonces Jehová abrió los ojos del criado, y miró; y he aquí que el monte estaba lleno de gente de a caballo, y de carros de fuego alrededor de Eliseo”(2 Reyes 6:15-17).
Giezi no podía ver la grandeza y el poder de Dios, porque veía con sus ojos naturales. Eliseo oró a Dios para que su criado pudiera ver el ejército de Jehová, y dejó de ver lo natural, y empezó a ver la grandeza de Dios. Lo que Dios tiene es grande, lo que Dios tiene es poderoso.
Pedro tenía muchos defectos, era impetuoso, era vanidoso, era confiado en sí mismo, parecía que estabadescalificado, que ya no podía funcionar en la obra. Pero Jesús vio en Pedro un material precioso para que extrajera y para que entrara en el compromiso con Dios.
El Señor quiere moldear nuestra vida. El famoso artista plástico Miguel Ángel tomó y vio una piedra, muy grande y sin forma, pero al tomar el cincel la transformó y moldeó en la famosa estatua de Moisés. Dios quiere tomar el cincel y en medio de las asperezas que hay en nuestras vidas: de resistencia, de doble personalidad, que no podemos definirnos, que estamos confiando en nosotros mismos, Él nos dará una forma especial.
En cierta ocasión Jesús “preguntó a sus discípulos, diciendo: ¿Quién dicen los hombres que es el Hijo del Hombre? Ellos dijeron: Unos, Juan el Bautista; otros, Elías; y otros, Jeremías, o alguno de los profetas. Él les dijo: Y vosotros, ¿quién decís que soy yo? Respondiendo Simón Pedro, dijo: Tú eres el Cristo, el Hijo del Dios viviente. Entonces le respondió Jesús: Bienaventurado eres, Simón, hijo de Jonás, porque no te lo reveló carne ni sangre, sino mi Padre que está en los cielos”, (Mateo 16:13-17). Pedro tuvo una revelación de Dios. No nos creamos porque haya manifestaciones espirituales ya sean de lenguas o de fuego, porque a veces ni hemos entrado en un compromiso con el Señor y con su voluntad.
En otro momento trata de bloquear al Señor. “Y he aquí les aparecieron Moisés y Elías, hablando con él. Entonces Pedro dijo a Jesús: Señor, bueno es para nosotros que estemos aquí; si quieres, hagamos aquí tres enramadas: una para ti, otra para Moisés, y otra para Elías. Mientras él aún hablaba, una nube de luz los cubrió; y he aquí una voz desde la nube, que decía: Este es mi Hijo amado, en quien tengo complacencia; a él oíd. Al oír esto los discípulos, se postraron sobre sus rostros, y tuvieron gran temor” (Mateo 17:3-6).
Refiriéndose al mismo caso, la Biblia nos dice: “Y sucedió que apartándose ellos de él, Pedro dijo a Jesús: Maestro, bueno es para nosotros que estemos aquí; y hagamos tres enramadas, una para ti, una para Moisés, y una para Elías; no sabiendo lo que decía” (Lucas 9:33). Pedro no sabía lo que decía, era el hombre de la revelación, era el hombre espiritual. A veces estamos hablando sin saber lo que estamos diciendo. Pedro quería dictar su voluntad, lo que quería era quedarse ahí en ese monte y olvidarse de todo. Pedro quería encerrar la voluntad de Dios, y olvidarse de todos los compromisos que tenía.Pedro tenía este problema: la confianza en sí mismo.
El joven rico no pudo seguir al Señor, “entonces respondiendo Pedro, le dijo (a Jesús): He aquí, nosotros lo hemos dejado todo, y te hemos seguido; ¿qué, pues, tendremos? (Mateo 19:27). Estaba pensando que el compromiso con Dios está condicionado. Eso no es lo importante, aquí no es estar buscando recompensa alguna, hay que estar dispuesto a darlo todo, a estar dispuesto a ofrendarlo todo.
“Y MAYORES COSAS QUE ESTAS LE MOSTRARÁ, DE MODO QUE VOSOTROS OS MARAVILLARÉIS”, Juan 5:20.
Hasta aquí hemos visto al Movimiento Misionero Mundial desarrollarse, hasta aquí hemos visto a Dios capacitando, preparando, y esta Obra se sostiene, porque hubo un hombre que tomó el compromiso que ahora está ante la presencia de Dios, él fundador de esta Obra, que Dios le dijo: ¡Levantarás una Obra que será para mi gloria y será para mi honra y será para los postreros días!El Rev. Luis M. Ortiz partió con el Señor y nos ha dejado un legado, ahora aquí está la oficialidad internacional, aquí está la oficialidad nacional, aquí están los supervisores, aquí están los presbíteros y los pastores que hemos entrado en un compromiso con Dios, un compromiso de Su voluntad.
HA LLEGADO LA HORA DE ENTRAR EN LA VOLUNTAD DE DIOS, Y ÉL VA A TOMAR EL CONTROL DE LA MENTE, EL CONTROL DEL CORAZÓN, EL CONTROL DE LA VOLUNTAD PROPIA Y LA VA A CONSUMIR Y NOS VAMOS A PODER DESARROLLAR EN LA VOLUNTAD DE NUESTRO DIOS.

La fe es lo primero


Estas dos anécdotas grafican la reafirmación de la fe en Dios. El primero se refiere a un cuadro famoso y el otro a un pasaje de la vida del famoso científico Alberto Einsten.
Jaque mate
Un famoso pintor cristiano,que asimismo era un apasionado del juego del ajedrez, pintó un día un cuadro que tituló “Jaque Mate”. En éste, que todavía hoy se conserva en una galería, se pueden ver dos jugadores de ajedrez sentados frente a frente a una mesa. Un creyente, sentado en la parte derecha, y el diablo sentado a la izquierda.

El rostro del diablo se ve triunfante y casi se puede percibir su risa diabólica, porque parece que tiene al cristiano atrapado. De otro lado, el creyente, cuya preocupación se refleja en el rostro, tiene las dos manos agarradas con toda su fuerza en los bordes de la mesa, con los nudillos de los dedos casi blancos a causa del esfuerzo y de la tensión del crucial momento.

La galería donde se iba a exponer el cuadro le dio mucha publicidad al mismo. Así pues, cuando la galería abrió sus puertas, el público empezó a detenerse junto a aquel para observarlo con curiosidad. Todos, al leer el título de la obra y la actitud de los personajes, sacudían la cabeza pensando que el diablo había ganado la partida contra el cristiano. Los transeúntes que más o menos tenían nociones de ajedrez, pensaban que ya no existía ninguna estrategia de salida, ni tampoco ninguna maniobra posible. Algunos sentían lástima por el cristiano, y otros se indignaban porque parecía que el diablo se había salido con la suya.

No obstante, llegó a aquel lugar un ex campeón de ajedrez, quien también se puso a observar el cuadro con atención. No se fijó mucho en el diablo ni en el creyente, sino en la partida de ajedrez que el cuadro había capturado, y asimismo le prestó atención al título: Jaque Mate. Tras observar la tabla de ajedrez durante unos minutos, el perito descubrió algo de importancia crucial: “¡Un momento! ¡Esto es una mentira del diablo! El cristiano no está jaque mate, por cuanto su rey todavía tiene una jugada”. Amados lectores, no todo está acabado, todavía hay esperanza, nuestro Rey de gloria siempre tiene una jugada posible, un movimiento para poner jaque mate al diablo.

Amados, no importa que el diablo quiera hacerle creer que usted está “jaque mate”... ¡Nuestro Rey de reyes siempre ha tenido y tendrá la última movida! El único que está “jaque mate” es Satanás porque Cristo lo venció para siempre en la cruz del Calvario.

Absolutamente nada ni nadie, ni el mismo diablo podrá detener los propósitos soberanos del Señor para con su pueblo Israel y su Iglesia. Amén.

¿EXISTE EL MAL?
A principios del siglo pasadoen la ciudad de Berlín, llegó un conferencista a una universidad muy reconocida, y estando atestado el salón retó a sus alumnos con esta pregunta: “¿Dios creó todo lo que existe?” Un estudiante valiente contestó: “Sí, lo hizo”. El profesor contestó: “Si Dios creó todo, entonces Dios hizo al mal, pues el mal existe, y bajo el precepto de que nuestras obras son un reflejo de nosotros mismos, entonces Dios es malo”. El joven se sintió abrumado y el profesor, feliz, se jactaba de haber probado una vez más que la fe cristiana era un mito.

Otro estudiante levantó su mano y dijo: “¿Puedo hacer una pregunta, profesor?” Respondió el profesor: “Por supuesto”. El joven se puso de pie y preguntó: “¿Profesor, existe el frío?” El profesor no se esperaba esa pregunta, y le dice: “¿Qué pregunta es esa? Por supuesto que existe, ¿acaso usted no ha tenido frío?” El muchacho respondió: “De hecho, señor, el frío no existe. Según las leyes de la física, lo que consideramos frío, en realidad es ausencia de calor”.

El joven mantuvo su conversación diciendo: “Todo cuerpo u objeto es susceptible de estudio cuando tiene o transmite energía, el calor es lo que hace que dicho cuerpo tenga o transmita energía. El cero absoluto es la ausencia total y absoluta de calor, todos los cuerpos se vuelven inertes, incapaces de reaccionar, pero el frío no existe. Hemos creado ese término para describir cómo nos sentimos si no tenemos calor”.

Y el estudiante le hizo otra pregunta al profesor: “¿Existe la oscuridad?”, el profesor respondió: “Por supuesto”. El estudiante contestó: “Nuevamente se equivoca, la oscuridad tampoco existe. La oscuridad es en realidad ausencia de luz. La luz se puede estudiar, la oscuridad no, incluso existe el prisma de Nichols para descomponer la luz blanca en los varios colores en que está compuesta, con sus diferentes longitudes de onda. La oscuridad no, un simple rayo de luz rasga las tinieblas e ilumina la superficie donde termina el haz de luz. ¿Cómo puede saber cuán oscuro está un espacio determinado? Con base en la cantidad de luz presente en ese espacio, ¿no es así? Oscuridad es un término que el hombre ha desarrollado para describir lo que sucede cuando no hay luz presente”.

Finalmente, el joven preguntó al profesor: “¿Existe el mal?” El profesor respondió: “Por supuesto que existe, como lo mencioné al principio, vemos violaciones, crímenes y violencia en todo el mundo, esas cosas son del mal”. A lo que el estudiante respondió: “El mal no existe, o al menos no existe por sí mismo. El mal es simplemente la ausencia de Dios. Es igual que los casos anteriores, un término que el hombre ha creado para describir esa ausencia de Dios. Dios no creó al mal. El mal es el resultado de que la humanidad no tenga a Dios presente en sus corazones. Es como resulta el frío cuando no hay calor, o la oscuridad cuando no hay luz”.

Entonces el profesor, después de asentar con la cabeza, se quedó callado en medio del salón, mientras que todos esos jóvenes que estaban allí irrumpían en aplausos por el joven que había intervenido. Este suceso llegó a oídos del mismo director de la universidad que llamó al joven y lo felicitó, y le dijo que su participación había sido magistral. El director le preguntó: “¿Cuál es tu nombre?” El joven le dijo: “Mi nombre es Albert Einstein”. El que más adelante llegó a ser ese gran físico matemático, de mente brillantísima, el más grande científico de la era moderna, judío-alemán, un hombre que creía en Dios.

Albert Einstein. 1879-1955. Científico nacido en Alemania, de padres judíos, nacionalizado estadounidense. Es uno de los científicos más conocidos y trascendentes del siglo XX l

Descubren el Arca de Noé en un glaciar de Turquía, aseguran expertos


El descubrimiento se hizo “mediante imágenes captadas por satélites militares y de la Agencia Central de Inteligencia, y de radar que penetra el suelo, se ha localizado el Arca de Noé a 5.059 metros de altura en las laderas del Ararat", detalló McGivern.

El grupo Shamrock-The Trinity Corporation, asegura descubierto el Arca de Noé en un glaciar de Turquía en el monte Ararat. Daniel McGivern, presidente del grupo Shamrock, explicó que es una pieza rectangular, de madera, de unos 7,5 metros de ancho y 37,5 metros de longitud, a 7 metros de profundidad dentro de un glaciar de más de 90 metros de espesor, publica la agencia EFE.

El descubrimiento se hizo “mediante imágenes captadas por satélites militares y de la Agencia Central de Inteligencia, y de radar que penetra el suelo, se ha localizado el Arca de Noé a 5.059 metros de altura en las laderas del Ararat”, detalló McGivern.
McGivern, explicó que según la Biblia, el arca de Noe medía entre 120 y 165 metros, y que llegó allí como resultado del diluvio, aunque se pudiese recuperar un pedazo de la madera supuestamente incrustada en el glaciar del Ararat, el método del carbono 14 no serviría para indicar su antigüedad, dice McGivern, quien adelantó que tras este hallazgo Trinity Corporation producirá dos películas, una para adulto y otro para niños- sobre el Arca de Noé, de la cual este grupo piensa sacarle mucho dinero.

La primera supuesta arca de Noé, ¿descubierta en el mismo lugar que la segunda?

El año pasado NoticiaCristiana.com, publicó una noticia el 28 de abril sobre el descubrimiento del Arca de Noé y el lugar que se citó es el mismo, el arca fue descubierta en Turquía en el monte Ararat, la montaña más alta ubicada en la actual Turquía.
Solo con la diferencia que quienes realizaron el descubrimiento eran un grupo de arqueólogos formado por expertos investigadores turcos y chinos. Uno de ellos, Yang Ving Cing, miembro de una organización dedicada a la búsqueda del arca, confirmó que el hallazgo era una estructura que data de unos 4. 800 años.
Yang Ving Cing, dijo que La estructura encontrada posee cuartos que bien pudieran haber conformado los compartimentos en los cuales estarían los animales. El mismo explorador, Ving, declaró que no están seguros al 100 por ciento que sea el Arca mencionada en la Biblia pero asegura que el porcentaje de que sí sea es de 99,9 por ciento.

Apocalipsis 2 - Rev. Eugenio Masias

No puedo hacer nada por mí mismo


Rodolfo González Cruz

“No puedo yo hacer nada por mí mismo; según oigo, así juzgo; y mi juicio es justo…”,Juan 5:30.Dios nos llama a acercarnos a Él de verdad, y a negarnos a nosotros mismos.
“Porque de tal manera amó Dios al mundo, que ha dado a su Hijo unigénito, para que todo aquel que en él cree, no se pierda, mas tenga vida eterna. Porque no envió Dios a su Hijo al mundo para condenar al mundo, sino para que el mundo sea salvo por él. El que en él cree, no es condenado; pero el que no cree, ya ha sido condenado, porque no ha creído en el nombre del unigénito Hijo de Dios”(Juan 3:16-18).

Estas palabras las dijo Cristo hace dos mil años y han sido conservadas hasta el día de hoy para que escuchemos la voz de nuestro Señor Jesucristo, dándonos una enseñanzay un ejemplo extraordinario.El Señor Jesús habiendo venido en condición de hombre dijo:“No puedo yo hacer nada por mí mismo; según oigo, así juzgo; y mi juicio es justo, porque no busco mi voluntad, sino la voluntad del que me envió, la del Padre”(Juan 5:30).

El unigénito Hijo de Dios vino a esta tierra, para “buscar y salvar lo que se había perdido” (Lucas 19:10). El apóstol Pablo expresa en una de sus epístolas: “Por cuanto todos pecaron, y están destituidos de la gloria de Dios” (Romanos 3:23). Estábamos perdidos, Dios nos dio un giro de ciento ochenta grados, empezamos a negarnos a nosotros mismos, dejamos de ser lo que éramos, y a esto le llamó Jesús “nacer de nuevo”.

Jesús se encontró con Nicodemo, un fariseo, un principal entre los judíos, un maestro de la ley.“Este vino a Jesús de noche, y le dijo: Rabí, sabemos que has venido de Dios como maestro; porque nadie puede hacer estas señales que tú haces, si no está Dios con él. Respondió Jesús y le dijo: De cierto, de cierto te digo, que el que no naciere de nuevo, no puede ver el reino de Dios”,Juan 3:2-3. Nicodemo conocía mucho de la ley, pero a pesar de ello no conocía a Dios.

“No puedo yo hacer nada por mí mismo; según oigo, así juzgo; y mi juicio es justo…”(Juan 5:30). A veces actuamos porque somos influenciados por lo que nos dicen y nos equivocamos; podemos golpear, defender, herir y hasta juzgar mal; por eso el hombre de Dios tiene que ser espiritual, tiene que estar bien con Dios, es importante que los hombres de Dios estén llenos del Espíritu Santo, así nadie los podrá engañar.

“El que quiera hacer la voluntad de Dios, conocerá si la doctrina es de Dios, o si yo hablo por mi propia cuenta”(Juan 7:17). Cómo podemos conocer que esa Palabra es de Dios,pues a través de la Biblia, no hay ningún libro en el mundo que lo supere, esta es la Palabra de Dios, que no está fabricada por una religión o por hombre alguno, esta es la Palabra que vino del cielo porque vino del Padre, por eso en ella misma encontramos que:“El cielo y la tierra pasarán, pero mis palabras no pasarán”(Mateo 24:35).

Un hermano se dirigía a una zona de la ciudad por donde antes andaba cuando no conocía a Dios; iba con su esposa y con un amigo, estaba recién convertido. Todavía no estaba asistiendo al templo. Cuando pasópor ese lugar empezó a ver a la gente rara, deformada, y que los hombres y mujeres iban concadenas puestas, él veía a personajes que eran demonios, y él cerró los ojos y los volvió a abrir y dijo: ¿Qué me está pasando, qué es esto…? Y miró para el otro lado de la vereda, iban los hombres y las mujeres sujetas con cadenas cogidos de los demonios. Esto es una realidad ellos (el mundo) están encadenados de miles y millones de demonios.

No olvidemos que Satanás cuando fue arrojado del cielo arrastró una gran cantidad de ángeles que se convirtieron en demonios.A muchas no les interesa la Biblia, no les importa hacer la voluntad de Dios.Se necesita que alguien lleno del Espíritu Santo, con poder de Dios les hablede la Palabra y comiencen a llorar y a caer de rodillas, y se rompan las cadenasque los atan y salganlos demonios para que empiecen una nueva vida en el Señor.

Muchos creen que se van para el cielo, pero qué equivocados están. Así vivía yo, pero cuando llegó esta Palabra me di cuenta que estaba endemoniado, con un crucifijo en el cuello y una virgencita colgando dentro de mi ropa y dentro de mi alma,y estaba atribulado. Cuántos millones viven ciegos y perdidos porque no hay quién lespredique la Palabra de Dios.Es con la Palabra y el Espíritu de Dios que podemos lograr que las almas caigan a los pies de Cristo.

Cuando hablemos a las almashay que citar la Biblia, y aunque parezca que no va a pasar nada, si va a pasar, porque esta Palabra es “viva y eficaz, y más cortante que toda espada de dos filos; y penetra hasta partir el alma y el espíritu, las coyunturas y los tuétanos, y discierne los pensamientos y las intenciones del corazón”(Hebreos 4:12).“El que habla por su propia cuenta, su propia gloria busca; pero el que busca la gloria del que le envió, éste es verdadero, y no hay en él injusticia” (Juan 7:18). La Palabra es de Dios, esta doctrina es del Padre.

Vayamos al libro de Éxodo 20, aquí Dios le habla a Israel, elpueblo que estaba en esclavitud en la tierra de Egipto, y le dice:“Yo soy Jehovátu Dios,que te saqué de la tierra de Egipto, de casa de servidumbre”(Éxodo 20:2).El verso 3, es el primer mandamiento de Dios:“No tendrás dioses ajenos delante de mí”, no hay otro Dios, los otros son dioses de piedra, de metal, de madera, son invención del hombre.

Millones hay entre todas las naciones con tantas religiones; pero la Biblia que es la verdadera Palabra de Dios venida del cielo dice en su segundo mandamiento: “No te harás imagen, ni ninguna semejanza de lo que esté arriba en el cielo, ni abajo en la tierra, ni en las aguas debajo de la tierra. No te inclinarás a ellas, ni las honrarás; porque yo soy Jehová tu Dios, fuerte, celoso, que visito la maldad de los padres sobre los hijos hasta la tercera y cuarta generación de los que me aborrecen, y hago misericordia a millares, a los que me aman y guardan mis mandamientos”(Éxodo 20:4-6).La Palabra de Dios le llama a esas imágenes “ídolos” y en toda la Biblia el Señor nuestro Dios condena la idolatría.

Hermanos, en mi casa yo tenía con mi madrealtares, imágenes de todo tipo, porque estábamos ciegos, íbamos a los brujos, a los hechiceros, a los espiritistas; éramos católicos, apostólicos, romanos y estábamos endemoniados. Deuteronomio 27:15 nos dice: “Maldito el hombre que hiciere escultura o imagen de fundición, abominación a Jehová, obra de mano de artífice, y la pusiere en oculto. Y todo el pueblo responderá y dirá: Amén”.

Hay quienes dicen: Viendo la imagen uno cobra fe… ¡Falso! Eso es una declaración satánica, diabólica, Dios ha declarado:“No te harás imagen, ni ninguna semejanza de lo que esté arriba en el cielo, ni abajo en la tierra, ni en las aguas debajo de la tierra. No te inclinarás a ellas, ni las honrarás…”. La gente a través de los tiempos han adorado a aves, serpientes y hasta hoy lo siguen haciendo. Muchos profesionales, médicos, abogados, ingenieros, psicólogos, psiquiatras, científicos, adoran a los demonios.En el Perú hay templos levantados por los incas y civilizaciones pre-incas, donde adoraban demonios y sacrificaban niños.

Los hombres no conocen la voluntad de Dios, no conocen los mandamientos de Dios, por eso están tan perdidos, por eso los pueblos lloran y sufren. No es que Dios quiera que los seres humanos sufran, es que los seres humanos no han levantado su cabeza para mirar al cielo para oír la voz de Dios y para decirle:muéstrame tu camino, yo quiero hacer tu voluntad.

La Palabra de Dios en el tercer mandamiento nos dice: “No tomarás el nombre de Jehová tu Dios en vano; porque no dará por inocente Jehová al que tomare su nombre en vano”, Éxodo 20:7. Cuánta gente coge el nombre de Dios para bromear, para jugar. Hasta evangélicos toman el nombre de Dios y juran en vano, para que crean su engaño, sumentira.

El cuarto mandamiento dice:“Acuérdate del día de reposo para santificarlo. Seis días trabajarás… mas el séptimo día es reposo para Jehová tu Dios….”(Éxodo 20:8-11). Hay pastores que ni enseñan ni lo guardan tampoco, si quieres que Dios te bendiga obedece el mandamiento de Dios. Los sabatistas guardan el día sábado, nosotros guardamos el día domingo, en la epístola a losRomanos 14:5-6, leemos: “Uno hace diferencia entre día y día; otro juzga iguales todos los días. Cada uno esté plenamente convencido en su propia mente. El que hace caso del día, lo hace para el Señor; y el que no hace caso del día, para el Señor no lo hace…”. Así que guarda el día del Señor, ese día dedícalo para estar en el templo, para leer la Palabra, para visitar algún enfermo, y hacer la obra de Dios.

El quinto mandamiento: “Honra a tu padre y a tu madre, para que tus días se alarguen en la tierra que Jehová tu Dios te da”(Éxodo 20:12). ¿Cuántos hijos honran a su padre y a su madre? Cuántos hijos, no jovencitos, ni adolescentes, sino canosos y viejos nunca respetaron a mamá y a papá, lo ofendieron, ni se ocupan de ellos, los han dañado, y hoy no les dan ayuda alguna. ¿Se acuerda cuántas veces le falto el respeto a papá y a mamá? Le insultó, le levantó la mano, le pegó a su mamá, sabe que hay mucha gente arrastrando maldiciones, nunca sale adelante, todo le sale mal, está bajo maldición. Si se arrepiente Dios tendrá misericordia.

Sexto mandamiento: “No matarás”(Éxodo 20:13). Cuando estábamos en este mundo perdido, éramos capaces de matar a cualquiera en una pelea o por cualquier cosa, este es un mandamiento de Dios y hay que mantenerlo.

Ahora en el séptimo mandamiento nos dice: “No cometerás adulterio”(Éxodo 20:14). ¿Saben que entre tantas denominaciones y concilios que hay, cuántos actos abominables se dan, cuántos ministros están en adulterio y cuántos ministros son homosexuales? En estos días estaban discutiendo una ley en una de esas religiones para arreglar la constitución de su institución evangélica para aprobar que puedan casarse hombres con hombres y mujeres con mujeres.Cuántos hay agazapados dentro de las congregaciones, lesbianas y homosexuales, y hasta tienen su pareja dentro de la iglesia, son los Acanes que están dentro del pueblo de Dios que no permitenque la obra de Dios avance. Hay los que dentro del pueblo del Señorestán pisoteando las leyes de Dios, los mandamientos de Dios, estos no sólo son los pequeñitos de la Iglesia, son los grandes líderes conciliares.

Tenemos que hacer la voluntad de Dios, manteniéndonos firmes sin darle gusto a nuestra carne, si somos fieles tendremos vida en Dios; entonces los ángeles del cielo y Dios estarán de nuestra parte. Pero si nos ponemos a darle gusto a la carne, y comenzamos a hacer cosas que no debemos de hacer, seremos como aquel Acán,que trastornó al pueblo de Israel.Ellos habían tomado una gran ciudad y fue un tremendo éxito, luego salieron a tomar un pequeño pueblecito llamado Hai y ¿qué le pasó?Tuvieron que salir huyendo y murieron treinta y seis personas por culpa de Acánque cogiólo del anatema.

Dice Dios no lo hagas, y el día que lo hagas eres maldito y tu maldición va a alcanzar a otros, posiblemente a tu casa, a tu familia y puede alcanzar a mucha gente.Algunos que tienen cargos importantes, que pecan, y lo encubren, y juran que no han fallado, son anatemas entre el pueblo de Dios.En algunos lugares se les está pasando la mano cariñosamente y se le tiene como buenos amigos, así se está tolerando al anatema.

Le dijo Dios a Josué:“Y el que fuere sorprendido en el anatema, será quemado, él y todo lo que tiene, por cuanto ha quebrantado el pacto de Jehová, y ha cometido maldad en Israel”(Josué 7:15). No podemos descuidarnos, porque si hay un anatema por ahí y hay otropor allá, y están tapaditos, y sabemos quiénes son y no lo decimos, sino que lo encubrimos, no iremos adelante.

El Señor nos manda a hacer su voluntad y esta es:no hacer el pecado, no pactar con el pecado, no ser cómplice del pecado. No olvidemos que el Señor mandó a los doce, y luego mandó a setenta más a hacer lo mismo.Ellos sanaron enfermos e hicieron milagros, después uno de ellos fue traidor, robaba, mentía y engañaba. “Volvieron los setenta con gozo, diciendo: Señor, aun los demonios se nos sujetan en tu nombre. Y les dijo: Yo veía a Satanás caer del cielo como un rayo… Pero no os regocijéis de que los espíritus se os sujetan, sino regocijaos de que vuestros nombres están escritos en los cielos”(Lucas 10:17-20).

El Señor dice: “No todo el que me dice: Señor, Señor, entrará en el reino de los cielos, sino el que hace la voluntad de mi Padre que está en los cielos. Muchos me dirán en aquel día: Señor, Señor, ¿no profetizamos en tu nombre, y en tu nombre echamos fuera demonios, y en tu nombre hicimos muchos milagros? Y entonces les declararé: Nunca os conocí; apartaos de mí, hacedores de maldad”(Mateo 7:21-23).

¿Está seguro que su nombre está en el libro de la vida? Si está haciendo cosas malas, si está codiciando la mujer ajena, y no está haciendo la voluntad de Dios entonces está en peligro.Por eso muchos están cayendo de la gracia de Dios, pastores en esta Obra y en todos los concilios y en todas las iglesias se están deslizando. La Internet está acabando con muchos líderes, hijas e hijos de Pastores que han preparado hasta su maleta para irse con un hombre que se ha encontrado por Internet al cual no conocen personalmente, ¡hay que despertarIglesia, hay que despertar pueblo de Dios!

Dios nos llamaa acercarnos a Él de verdad, y a negarnos a nosotros mismos. Como el apóstol Pablo dijo:“Con Cristo estoy juntamente crucificado, y ya no vivo yo, masvive Cristo en mí; y lo que ahora vivo en la carne, lo vivo en la fe del Hijo de Dios, el cual me amó y se entregó a sí mismo por mí”(Gálatas 2:20), y lo que hago ahora no es lo que yo quiero, sino la voluntad de mi Señor, el que vino a dar su vida por mí.